¿Cómo producir desde los recursos de un territorio?
El bio-insumo autoproducido no es un producto comprado. Se convierte en una herramienta ampliada de gestión territorial de la fertilidad.
1. Identificar los recursos disponibles en el territorio
La primera etapa consiste en realizar un inventario complementario de las materias disponibles. Un territorio agrícola suele poseer una gran diversidad de recursos insospechados.
1.1 Los recursos agrícolas
1.2 Los recursos agroalimentarios
1.3 Los recursos urbanos y territoriales
1.4 Los recursos animales

2. Transformar una materia orgánica en bio-insumo
Una materia orgánica bruta no es automáticamente un bio-insumo. Debe someterse a una transformación que permita:
- la organización de los elementos nutritivos,
- el desarrollo de una actividad biológica,
- su estabilización,
- la reducción de los riesgos sanitarios.
Existen distintos procedimientos: compostaje, fermentación, maduración biológica, activación microbiana, transformación enzimática. La elección depende de los recursos disponibles, del contexto agrícola, de los volúmenes y de los usos buscados.
3. Adaptar en lugar de estandarizar
Cada territorio posee una «firma orgánica». Un territorio vitivinícola no tiene los mismos recursos que un territorio ganadero. Una colectividad urbana no tiene los mismos flujos que una cooperativa agrícola. El bio-insumo territorial es adaptable, local, coherente con los recursos disponibles.
4. El papel clave de la activación biológica
La transformación biológica se apoya muy a menudo en la acción de los organismos vivos. Participan en la degradación de las materias complejas, en la liberación progresiva de los nutrientes, en la creación de compuestos húmicos y en la estructuración de un entorno favorable para el suelo —desfavorable para los oportunistas.
5. El modelo del bocashi agrícola aeróbico
El bocashi agrícola aeróbico ilustra este enfoque. Su principio se apoya en la asociación de materias orgánicas complementarias, una activación biológica inmediata y controlada, y una maduración corta.
Según los recursos locales, una formulación puede asociar materias vegetales, efluentes agrícolas, fibras carbonadas, materias ricas en nitrógeno y activadores biológicos. El proceso de bocashi nunca es fijo: vive gracias a la combinación adaptada al territorio.
6. Producir localmente, un cambio económico para
Los agricultores
- reducción de la dependencia de las compras,
- mejora del funcionamiento de los suelos,
- valorización de los recursos disponibles.
Las colectividades
- reducción de los costes de tratamiento,
- creación de cadenas locales,
- desarrollo de la economía circular.
Las empresas
- valorización de coproductos,
- creación de una nueva actividad.
7. Las condiciones de éxito de un bio-insumo territorial
Un proyecto duradero se apoya en un buen conocimiento de las materias primas, en un dominio del proceso que garantice regularidad, seguridad y calidad agronómica, y en una integración real en las prácticas agrícolas del territorio —rotaciones, prácticas de cultivo, gestión de la materia orgánica.
8. Hacia territorios productores de fertilidad
El modelo del mañana podría ser el de territorios capaces de producir una parte de sus propios recursos agrícolas, en una lógica de robustez. La fertilidad se convierte en un recurso estratégico local.
Mi conclusión
Los bio-insumos autoproducidos se convierten en recursos biológicos capaces de alimentar los suelos, con el objetivo de cambiar de escala. Mi objetivo es acompañar el paso de una economía de consumo de insumos a una economía 100% autoproducida.
